miércoles, 25 de octubre de 2017

¡MI PRIMER DÍA DE CLASE!

  Mi primer día, obviamente, no fue igual que para el resto de los alumnos. ¡A mí me resultó muy divertido!.
Llegamos al centro a las 8:45, el director salió a recibirnos y los tutores y Lucía nos llevaron al aula de audiovisuales, sólo a los alumnos de 1º ESO. Lucía, la orientadora, nos saludó y nos explicó algunas cosas interesantes sobre el instituto. Después, nos repartieron en dos clases y cada grupo se reunió en el aula con su tutora. Los de 1º A con Noemí y los de 1º B con Pilar. Más tarde, nos entregaron la agenda y nos dieron un horario temporal para la primera semana.  A tercera hora fuimos al patio con el profesor de educación física, Jorge; Lucía y Teresa para hacer juegos de presentación y conocernos un poco mejor, ya que cada uno veníamos de un pueblo diferente. Cuando terminamos nos dividieron en seis grupos para realizar una gymkana y conocer todas las aulas y lugares del centro. Teníamos diferentes pruebas y teníamos que ser capaces de hacerlas bien para poder pasar a la siguiente. Había profesores repartidos por todo el instituto que estaban para vigilar y ayu) se iniciaban las clases con sus respectivos profesores, durante estas últimas tres horas.
 El día pasó bastante deprisa y después de este primer contacto con el centro y mis nuevos compañeros. ¡De vuelta a casa!.
En el recreo del siguiente lunes finalizamos la gymkana y días posteriores nos informaron de que nuestro grupo había ganado. Aquí os dejamos una foto de los componentes de nuestro grupo formado por:



Gema de Prado Rodríguez (1ºA)
 Jesús Baeza Rodríguez (1ºA)
Lucía López San José (1º  B)
 Marcos Herrero Alonso (1º B)

COMENZAMOS...

   Comenzamos  el curso 2017-2018 con un poema de Jorge Guillén dedicado a todos nuestros  alumnos en los que se ensalza la alegría de vivir.

Mientras el aire es nuestro
Respiro,
y el aire en mis pulmones
ya es saber, ya es amor, ya es alegría,
alegría entrañada
que no se me revela
sino como un apego
jamás interrumpido
—de tan elemental—
a la gran sucesión de los instantes
en que voy respirando,
abrazándome a un poco
de la aireada claridad enorme.
Vivir, vivir, raptar —de vida a ritmo—
todo este mundo que me exhibe el aire,
ese —Dios sabe cómo— preexistente
más allá
que a la meseta de los tiempos alza
sus dones para mí porque respiro,
respiro instante a instante,
en contacto acertado
con esa realidad que me sostiene,
me encumbra,
y a través de estupendos equilibrios
me supera, me asombra, se me impone.

   Y un poema de Gabriel Celaya a todos los profesores y al personal de la comunidad educativa del IES Jorge Guillén
Educar
Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca,
hay que medir, pensar, equilibrar,
y poner todo en marcha.

Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta,
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestro propio barco,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.