miércoles, 14 de febrero de 2018

CAFÉ LITERARIO: EL MISTERIO DE LA CRIPTA EMBRUJADA


El miércoles 17 de enero nos reunimos en la biblioteca para comentar la lectura del tercer libro de este curso en la actividad del Café literario: El misterio de la cripta embrujada de Eduardo Mendoza.

Como viene siendo costumbre Pablo nos envió un correo electrónico para ponernos en antecedentes de la obra y del autor y que transcribo fielmente:

   “En 2016 (y después de ganar premios de la talla del Planeta, por ejemplo), Eduardo Mendoza recibió el Premio Cervantes, el más prestigioso de la literatura en castellano por toda su trayectoria en el mundo de las letras. Su primera obra, La verdad sobre el caso Savolta, publicada en 1975, poco antes de la muerte de Franco, supuso un éxito tan fulgurante como inesperado y hoy se cita en la mayor parte de los manuales de literatura como la obra que inició una nueva etapa en la narrativa, más centrada en contar una historia que en la experimentación formal que había caracterizado a la novela de los 60 y primeros 70. No obstante, La verdad sobre el caso Savolta es una obra muy ambiciosa, larga, de estructura compleja, que reúne textos de muy diversos ámbitos y que contó con una labor de documentación exhaustiva.
   Como cuenta el propio autor en alguna de las numerosas entrevistas que se pueden consultar en la red, el rotundo éxito de crítica y público le afectó profundamente a la hora de abordar el siguiente proyecto. A Mendoza le parecía que su carrera solo podía ir a peor. El temor al fracaso estranguló su creatividad durante unos meses y fue precisamente en ese lapso de tiempo cuando brotó en su mente la idea de escribir una obra de tipo humorístico, una especie de parodia de las novelas detectivescas en las que el propio autor se refugia en momentos de especial zozobra. Este fue el origen de El misterio de la cripta embrujada y del detective sin nombre que acabará por protagonizar una saga.
   Al igual que se oponía el Góngora de la luz al Góngora de la oscuridad, o el Shakespeare profundo de las tragedias al más frívolo de las comedias, se ha diferenciado al Mendoza serio del Mendoza disparatado. Como es costumbre, se le ha concedido más importancia al primero de ellos, el de La verdad sobre el caso Savolta o La ciudad de los prodigios (para un buen número de críticos, su obra maestra), pero el escritor se ha mantenido fiel a su vena humorística, que ha ido ganando espacio a su obra (supuestamente) más trascendente. En 2015 publicó el quinto volumen sobre las aventuras del detective anónimo, que, según Mendoza, es quien le escribe las novelas.
     El misterio de la cripta embrujada (1978), su primer caso, adquirió pronto fama. Fue llevada al cine en 1981 con el nombre de La cripta. El protagonista es José Sacristán y se puede ver íntegramente en Youtube. No obstante, es difícil que la película refleje con la misma gracia el disparatado mundo de este detective de bajos fondos que escribe como los ángeles.”

Ya en la biblioteca se comentó como Eduardo Mendoza, nacido en Cataluña aunque reside la mayor parte del tiempo en el Reino Unido, es un autor que no elude hablar sobre la situación política actual de su lugar de nacimiento, y se mencionó el artículo periodístico Lo que está pasado en -Cataluña en el que reflexiona sobre dicho conflicto, destacando así la existencia de una parte seria de su personalidad frente a la humorística que se refleja en la lectura que nosotros hemos realizado.

En general, ha resultado una obra entretenida y divertida; Josefina viene bien preparada y nos desgrana la obra desde todos los puntos de vista, mencionando el humor, la sátira, la crítica de los ricos, destacando su carácter lineal, la facilidad con la que se aborda la lectura, el lenguaje sencillo, los nombres apocorísticos, por ejemplo, Cándida, aunque destaca que no le gusta el final, querría que se librara de tener que volver al psiquiátrico, pero entonces no podrían existir las siguientes obras, que alguna integrante ya está leyendo por lo divertida que le ha resultado esta.

El protagonista les recordaba a un personaje del pueblo que comparte la misma percepción de la realidad que nuestro protagonista y este hecho hizo las delicias de muchas de las integrantes contando anécdotas de este chico en el pueblo, que todos disfrutamos.
En este trimestre los alumnos del Jorge Guillén que están en la ESO van a leer un libro de Espido Freire El niño de la flecha, la autora nos visitará en el mes de marzo; por este motivo los alumnos de 1º de bachillerato van a leer La flor del norte de la misma autora por lo que hemos decidido leer este libro para el próximo mes y aprovechar a conocer a la autora.





PRIMERO DE BACHILLERATO DESPIDE 2017

Los alumnos de 1º de Bachillerato despiden el primer trimestre de 2017, un poco al margen de las actividades del centro, enfrascados en preparar su viaje a Roma.


JAVIER PÉREZ ALONSO: EL ÚLTIMO DÍA DE CLASE DEL AÑO

“Como ya es costumbre en el ÍES Jorge Guillén durante muchos años, los alumnos de 1° Bachillerato realizan el 22 de diciembre, último día de clase del año, talleres, pinchos, y juegos para el resto de los alumnos del centro, con el fin de financiar el viaje de fin de curso. La actividad requirió organización y rapidez, pues tuvimos que comprar productos de última hora para elaborar los pinchos, hacer la tradicional chocolatada, comprar bebidas, elaborar las tapas, etc., pues este año, habíamos hecho casi el doble de tapas que los alumnos del año pasado... y por ello, generado el doble de ganancias. Además de vender deliciosos pinchos, pizzas y empanadas, realizamos un bingo en el que sorteábamos vales para pinchos, turrones, bombones, botellas de vino, etc., en el que por cierto, algunos nos dejamos la voz retransmitiendo los números. Fue muy divertido ver cómo alumnos, e incluso profesores se peleaban por llevarse los regalos a casa. Con la ayuda de nuestros compañeros de Economía, hicimos unos bonos para comprar varias participaciones para el bingo, o pinchos, para así obtener el máximo beneficio, y con la ayuda de los otros, de Dibujo Técnico, hicimos unos tentadores carteles para atraer al cliente con sus habilidades de marketing. Para nosotros, fue un día raro, un día, en el que en lugar de comprar los pinchos a los mayores y divertirnos con todo lo que nos preparaban, ¡éramos nosotros los que hacíamos todo! Una sensación extraña y agradable, sin duda, pero esta experiencia nos ha hecho ver las cosas desde otro lado, y divertirnos en el último día del trimestre de otra manera a la habitual. Eso sí, no será la última que realicemos, pues seguiremos con nuestros bocatas de tortilla, los regalos de San Valentín, y muchas sorpresas más.”

JULIO PÉREZ GONZALEZ: Último día de trimestre en el IES Jorge Guillén

 “El pasado veintidós de diciembre de 2017 fue el último día de trimestre en el instituto “Jorge Guillén” de Villalón de Campos. Dado lo especial de la ocasión, las lecciones de matemáticas, lengua, francés, etc. fueron sustituidas por numerosas actividades, talleres, pinchos, chocolatada e incluso un festival musical.
Como alumno de 1º de Bachillerato que soy, no pude disfrutar de todos estos pasatiempos, ya que, los alumnos de este curso nos encargamos de preparar los pinchos, el chocolate y el bingo con los que financiamos nuestro viaje de fin de curso a Italia. Al comenzar la mañana nos organizamos: algunos preparaban pinchos, otros las bebidas y las mesas y los encargados del bingo preparaban todo para que saliese perfecto. Cuando los alumnos comenzaron a llegar, nos distribuimos de tal manera que la cola fuese rápida y todo el mundo pudiese pagar de forma cómoda y recoger los pinchos inmediatamente. El bingo también fue un éxito, con una alta participación por parte de profesores y de alumnos.
Una vez que todo esto acabó, recogimos toda la basura generada, fregamos los platos que el instituto nos había prestado y fuimos a ver rápidamente el espectáculo que Beatriz y los alumnos de música habían preparado. Tras la actuación, recibimos las notas y nos despedimos hasta el trimestre siguiente.”

MELQUIADES RODRÍGUEZ GUTIÉRREZ: EL ÚLTIMO DÍA DE CLASE 

“El último día de clase de 2017 fue muy divertido. Este año, al estar en Primero de Bachillerato nos ha tocado preparar la fiesta de final de año. En la entrada del Instituto, mis compañeros y yo preparamos pinchos de varias clases para vender: tortilla, pizza, jamón, queso, empanada… y también bebidas: Coca-Cola, Kas, Agua…
También organizamos un bingo, al que asistió casi todo el Instituto. El fin de esto, es conseguir dinero para nuestro viaje de fin de curso. Aunque prepararlo, resultó agotador, ya que al principio nos faltaba bebida y no sabíamos si llegaríamos a tiempo para comprarla, al final lo logramos y mereció la pena.
Los beneficios que obtuvimos no fueron los deseados, pero lo pasamos genial. Esperamos que con la venta de flores el día de San Valentín recaudemos más dinero.
Una vez terminada la fiesta, llegó la hora de la entrega de notas. Mª Paz, que es mi tutora y mi profesora de Lengua, nos entregó nuestras notas y sus felicitaciones, pues se sentía muy orgullosa de nuestros resultados.”

CARLA GARCÍA GONZÁLEZ:

Para mí el último día de clase fue un día de compañerismo en el que la clase de primero de bachillerato tuvimos que trabajar todos juntos para conseguir dinero para el viaje de fin de curso para poder ir a Italia, tuvimos algunas discusiones por los nervios y porque tuvimos algunos problemas de tiempo pero al final pudimos solucionar todo.
Gracias a nuestro trabajo conseguimos mucho dinero y nos lo pasamos muy bien con el bingo. 
El instituto también preparó algunas actividades para todos los alumnos del instituto, nosotros no pudimos participar en ellas ya que estábamos muy liados con las cosas que teníamos que hacer,  pero años atrás ya disfrutamos de esas actividades.
Al final de la mañana el instituto y Bea la profesora de música preparó unas actuaciones de alumnos del instituto tocando instrumentos, cantando, bailando... Estuvo muy bien y fue muy divertido”.

SARA CASAS CARDEÑOSA: ÚLTIMO DÍA DE CLASE

“El pasado día 22 de diciembre fue el último día de clase antes de las vacaciones de navidad, con motivo a este día en el instituto IES Jorge guillén de Villalón de Campos se celebraron unos talleres. Yo no puede asistir a ninguno de ellos debido a que los estudiantes de 1 de bachillerato hicimos pinchos para vender y obtener beneficio para el viaje de fin de curso.
Para ese día hicimos canapés de paté, philadelphia con mermelada, palitos de cangrejo con mayonesa, queso, tortilla,  empanada y pizza. También  hicimos chocolate para beber.
Esto lo organizamos en el hall del instituto para que todos pudiesen ver la comida que ofrecíamos. Lo que yo hice la mayor parte del día fue preparar los pinchos de tortilla y dar a las personas los canapés.
Después de los pinchos hicimos un bingo en el que se acercaron muchos alumnos y profesores a jugar. Dimos muchos premios a lo largo del día.
Para terminar nos dirigimos al salón de actos a ver las actividades que habían preparado los de música, se trataba de una serie de musicales.”

JUDITH ALONSO SÁNCHEZ: REDACCIÓN ÚLTIMO DÍA DE CLASE:

“El último día de clase, nosotros, los alumnos de primero de bachillerato organizamos un bingo y realizamos pinchos para ganar dinero para el viaje de fin de curso a Italia.
Cuando llegamos al instituto, nos reunimos para decidir que íbamos a hacer cada uno.
En primer lugar fuimos a hablar con Juan Ramón para ver donde podíamos hacer el bingo, nos dijo que en el aula de audiovisuales.
Alberto, Rubén y yo fuimos al salón de actos  para sellar todos los cartones del bingo, mientras los demás compañeros se encargaban del chocolate, y de colocar las mesas en las que pondríamos los pinchos.
Cuando sellamos todos los cartones, Rubén, Alberto y yo, fuimos a ayudar a los demás a realizar los pinchos, y cuando les terminamos, nos dividimos, unos se quedaron vendiendo los pinchos, y otros nos fuimos al bingo.
Julio, Ismael y yo vendimos los cartones, y Javier y Alonso decían los números del bingo, y los premios.
Por último, fuimos todos a ver el musical de los de cuarto y las actuaciones, y cuando finalizó fuimos a clase a recoger las notas.”




NOS VISITAN LOS ABUELOS DE LA RESIDENCIA


El veinte de diciembre nos visitaron algunos de los ancianos de la residencia de Villalón de Campos, San Roque, algunos de los alumnos de 2 ESO A nos lo contaron así:

Andrea de Paz Moro:

“Los señores mayores vinieron a darnos una charla de cómo era la vida cuando ellos eran pequeños.
Vinieron cuando estábamos en clase de física y química con José Luis, que también le conocían y así fue más fácil entablar conversación con ellos, porque le preguntaba muchas cosas del pueblo, de cómo era antes.
Nosotros no nos lo esperábamos porque no nos habían dicho nada y nos hizo mucha ilusión, porque el año pasado también estuvieron y nos tocó el mismo señor. El señor se llamaba Félix, que era muy gracioso y cada vez saltaba con una cosa y se reía. La señora se llamaba Felipa y era más calmada que el señor.
Cuando vio a Beatriz, le dijo: “anda si está aquí Mª Carmen (que así se llama su madre), ¿qué tal estás hija?”.
Les trajo un monitor muy joven, que se quedó con ellos hasta que se acabó la charla.
Estuvieron antes de navidad y así nos contaron lo que hacían en navidad, lo que tenían para cenar los días de fiesta, lo que les regalaban en reyes…La señora nos dijo que lo que les regalaban, por ejemplo, una muñeca de tela, la tenían que compartir con sus seis o nueve hermanos y acababa la navidad, su madre se la quitaba, lo colgaba encima de un armario y se lo volvían a regalar el siguiente. Como esto un montón de cosas más.
Después los chicos de mi clase les preguntaron “¿cómo ligaban antes?” o “¿si salían de fiesta y hasta cuando les dejaban?”. El señor se lo tomó a risa, pero la señora nos contestó diciendo que no eran como nosotros ahora, que salimos cuando nos da la gana y que no hacemos caso a nuestros padres. Si ellos llegaban tarde a casa les daban un tortazo y al campo a trabajar por la mañana.
También nos contaron como era el colegio antes, qué aprendían y anécdotas que les pasaban. No estaban como nosotros distribuidos, nos dijeron que ellos estaban repartidos por una parte las chicas y por otra parte los chicos y no les dejaban verse.
O cuando iban a pastar al campo con las ovejas o que hacían  en casa las mujeres. Nos lo pasamos muy bien, espero que vuelvan el año que viene otra vez.”

Fátima Benghazzou Carmona:

“El veinte de diciembre vinieron al instituto una pareja de ancianos a contarnos cómo vivían ellos las navidades cuando eran pequeños, nos contaron lo que comían, por ejemplo bacalao, un cachito de turrón  y un pavo o un gallo como mucho.
Pero no hacían nada extraordinario, iban a trabajar durante las vacaciones con sus padres y si eran muchos hermanos, se repartían los cachitos de turrón o discutían y se peleaban.
También nos contaron cosas sobre los regalos, como que ahora cada año son regalos nuevos y cuando los niños los cogen, al poco tiempo los dejan por ahí y ya no los vuelven a usar, pero antes, cuando ellos eran pequeños, les compraban a las niñas una muñeca de trapo o la fabricaban en y se la regalaban por reyes, y cuando la niña la dejaba tirada, la guardaban para el año siguiente.
Cuando eran jóvenes tampoco había más fiesta donde se dieran regalos que el día de reyes.
Fue muy gracioso porque eran muy simpáticos y hacían bromas con José Luis.”

Karol Yaqui Martínez Vicente:

“La verdad ese día no sabía que iban a venir a visitarnos los señores mayores. El año pasado también vinieron a hablarnos de sus tiempos mozos, pero no nos tocaron los mismos. Este año han venido Félix y Felipa.
Nos dijeron cómo celebraban antes, cuando eran como nosotros, las navidades y cómo han cambiado. También nos contaban que ahora no valoramos tanto los regalos, que antes hasta les regalaban lo mismo dos o tres años seguidos.
Les hicimos preguntas, pero no las suficientes o por lo menos las que ellos querían que les preguntáramos.
A esos señores yo les conocía, Félix es el padre de un vecino mío  y Felipa es amiga de la madre de mi padre, y conoce a mis padres.
Félix nos dijo que antes salía de noche con sus amigos y se quedaban dormidos en unas alpacas.
Felipa nos decía que antes cosía una tela supe grande con sus compañeras de clase. Y que antiguamente cogían agua de una fuente que había en la plaza del pueblo.
 Me pareció muy interesante lo que nos contaron y también pienso que la vida de antes ha cambiado mucho respecto a la de hoy en día.”